Capítulo nueve: La cruz y la resurrección del Señor La necesidad de la cruz Cuando uno llega al tema de la cruz, la tentación es empezar de una vez con el sufrimiento de Jesús, con los clavos, con la sangre, con el madero. Y sí, todo eso importa muchísimo. Pero si empezamos ahí, demasiado pronto, corremos el riesgo de no entender por qué la cruz era necesaria. Porque la cruz no apareció para decorar el cristianismo. Tampoco fue la forma dramática de terminar una historia bonita. La cruz fue necesaria porque el problema humano es mucho más grave de lo que solemos admitir. Nosotros, con mucha facilidad, rebajamos el pecado. Lo llamamos error, falla, debilidad, mala racha, trauma, impulsividad, inmadurez… cualquier cosa menos lo que la Biblia dice que es. Y cuando el pecado se rebaja, la cruz empieza a parecer exagerada. Uno casi termina pensando: “¿De veras era necesario tanto?”. Pues bien… la Biblia responde que sí. Y responde así porque el pecado no es solo una herida emocional...